¿Tu negoció ya creció y sigues facturando como persona física?

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¿Tu negoció ya creció y sigues facturando como persona física?

Imagina que tienes una gran bolsa donde tienes todos tus activos guardados ¿la llevarías a todos lados contigo?, si tu respuesta es NO por el riesgo de que se pierda o te la roben este artículo te va a interesar.

El ejemplo de la bolsa corresponde a tu patrimonio, y el llevarla todo el tiempo contigo implica el riesgo que estás corriendo al exponer continuamente todo tu patrimonio al operar como persona física tu negocio.

Este riesgo prácticamente se elimina al constituirse como persona moral, se separa la bolsa de la empresa de tu bolsa personal, los patrimonios son independientes, por lo tanto, solo estás arriesgando en la operación del negocio lo que corresponde a la empresa, separando el riesgo de tu patrimonio personal o familiar.

Los riesgos a los que estás expuesto operando como persona física son los mismos que como persona moral, solamente que actuando como persona moral el riesgo no lo asumes tu, corresponde a la empresa, y los riesgos aumentan conforme crece el negocio, si puedes identificar dos o mas elementos de la siguiente lista es señal de que ya es el momento de constituir una persona moral para tu negocio:

  1. Tienes empleados a tu cargo. El riesgo laboral es el que más patrimonio personal ha consumido en México, entre mas empleados y mas alto el salario el riesgo crece.
  2. Firmas contratos con penas convencionales o garantías. Cada firma es una apuesta con tu patrimonio completo.
  3. Facturas de manera estable y creciente, Tu carga fiscal empieza a acercarse a la tarifa máxima de personas físicas.
  4. Quieres vender a corporativos o participar en licitaciones. Muchos departamentos de compras y áreas de compliance simplemente no dan de alta proveedores personas físicas.
  5. Tienes o quieres socios. Repartir utilidades "de palabra" entre personas físicas no es una sociedad: es un conflicto en lista de espera.

Si te preguntas que es lo que realmente ganas al cambiar de persona física a persona moral, la respuesta es simple:

Blindaje patrimonial. La sociedad se independiza jurídicamente de ti, adquiere personalidad y patrimonio propios. Los socios responden, por regla general, hasta el monto de sus aportaciones.

Eficiencia fiscal estructural. La persona física con actividad empresarial tributa con tarifa progresiva que llega hasta el 35%, mientras a la persona moral aplica una tasa corporativa del 30%, con un régimen de deducciones más amplio.

Continuidad. Una persona moral sobrevive a sus socios, quienes pueden vender o heredar su participación, cuando una empresa se vende lo que se transfiere son acciones o partes sociales, un negocio que opera como persona física solo vende activos separados.

Gobierno y orden. Estatutos, asambleas y libros corporativos convierten los acuerdos en reglas que garantizan mejor control de la operación, desde los socios, consejo de administración, alta dirección, operación, etc.

En Nante Abogados Empresariales podemos ayudarte para evaluar si estás listo para hacer un cambio y estructurar tu transición de persona física a persona moral.

¿Deseas evaluar si tu negocio ya está listo para dar el salto?

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